Empezando al revés

Por Virginia Larrazábal   Acostumbrados a ir de adelante para atrás, bombardeados por la televisión, el internet y las modas, desde hace un par de generaciones ya hasta el pudor se ha perdido. Lo que en otrora era motivo de escarnio ahora es orgullo pero, digan lo que digan, el corazón del ser humano sigue…

Aunque aún no te conozco…

  Por Virginia Larrazábal Cuantas veces te he anhelado, cuantos rostros te he colocado. Una vez más escribo, con la cabeza llena de ti y la esperanza encendida de que no muy lejos, algún día, conoceré quien eres y dejarás de ser en mi mente un corazón sin nombre, unas manos sin textura y un…

Tus ojos, mi amado

Por Virginia Larrazábal Tu pureza es el manantial que me empapa, la lupa que me examina, la luz que me descubre; dos llamas de fuego ardiente que me consumen.

Con amor entrañable, para mi Ishi

Esta noche simplemente tengo ganas de escribirte. Sé muy bien que conoces todas mis palabras, incluso antes de que ellas estén en mi lengua…o en el veloz tecleo de mis dedos, y aún así, también sé que me esperas.

No hay distancia

Por Virginia Larrazábal   En mi vida he experimentado la amargura de la distancia, el peso de los klómetros, el desespero de la separación. Entre tú y yo ya no hay espacio vacío, no existe más el sesgo…tú, tú nunca te irás de mi lado.

Nadie sabe para quién trabaja…¿o sí?

Por Virginia Larrazábal El popular dicho versa “Nadie sabe para quien trabaja”, bueno, la infalible palabra de Dios dice: “Y todo lo que hagan, háganlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres” (Colosenses3:23)…