Realineándonos con el infinito valor de Cristo

El coronavirus es un llamado estruendoso para que todos nos arrepintamos y realineemos nuestras vidas con el infinito valor de Cristo. El coronavirus es una de miles de formas en las que Dios nos llama al arrepentimiento. De hecho, todos los desastres naturales —ya sean inundaciones, hambrunas, langostas, tsunamis o enfermedades— son llamados dolorosos y…

¡No seas una hoja seca!

Sentir tedio de ir a la iglesia, criticarla por sus fallas y hasta perjudicarla adrede pero ‘profesar’ la fe, es lo mismo que decirle a Jesús: “Señor, te quiero a ti, pero a tu esposa no la soporto”.